SU USO EN LA INDUSTRIA FARMACOLÓGICA
El aceite de orégano desinfecta y combate el mal olor de los pies, ya que posee una clara acción bactericida y fungicida contra los hongos causantes del pie de atleta. Así lo ha constatado un equipo de la Universidad de Gante (Bélgica) que publicó en febrero de 2003 en la revista Food Microbiology. Según estos expertos, ello se debe a la presencia en ambas plantas de dos sustancias naturales, timol y carvacrol, fenoles volátiles monoterpénicos capaces de eliminar los especímenes de Shigella que con frecuencia colonizan la piel de los pies.
Los miembros del equipo de investigación afirman que el aceite esencial de orégano posee además actividad expectorante provocando la fluidificación de las secreciones bronquiales y favoreciendo su posterior eliminación. Y agregan que su actividad antibacteriana es especialmente útil tanto en casos de infección urinaria como de la cavidad bucofaríngea, además es posible utilizarlo en el lavado de heridas. También han comprobado que el extracto acuoso de orégano (Oleorresina) inhibe de forma significativa el crecimiento de la Helicobacter pylori (al menos in vitro) y su potente inducción de la actividad de la ureasa frente a la mucosa gástrica.
El aceite esencial de orégano es tan rico en timol y carvacrol, históricamente se le atribuyen propiedades como digestivo, carminativo, colerético, espasmolítico, expectorante, antiséptico de las vías respiratorias, tónico general y diurético. Y a nivel externo como analgésico, cicatrizante, antiséptico y antifúngico. Cabe añadir que los médicos tradicionales chinos lo emplean desde hace siglos para tratar fiebres, vómitos, diarreas, ictericia y otros problemas de la piel. También tiene efectos antiespasmódicos y ayuda a expeler parásitos intestinales.
